De Monedas y Monederos

“EL PETRO: Resulta que de ahora en adelante los socialistas del siglo XXI trocarán sus compras en los mercados internacionales –no pagaremos como es ya usual– en la moneda inmadura.” Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor Rayma©

La burla y el ridículo son,
entre todas las injurias,
las que menos se perdonan.

Platón

Los dirigentes de la hablachenta, ineficiente y corrupta Revolución Bolivariana nos sorprenden diariamente con una sandez, con una bobería, con un despropósito. Esta vez se trata de un nuevo signo monetario que revolucionará las finanzas internacionales y enterrará al inmundo dólar americano y al traidor bitcoin, será la criptomoneda socialista del siglo XXI. Sin ánimos de monetarista, recuerdo algunas iniciativas tomadas, unas exitosas y otras no, en el pasado económico mundial.

BANCOR: Fue una propuesta de unidad monetaria internacional ideada por el economista John Maynard Keynes -como líder de la delegación británica y presidente del recién creado Banco Mundial- a las negociaciones que establecieron los Acuerdos de Bretton Woods. Sin embargo, el Bancor no fue instrumentado como moneda global, empleándose en su lugar el dólar estadounidense.

EURO: EL análisis del economista canadiense Robert Mundell sobre las áreas monetarias óptimas se considera el soporte conceptual básico sobre el que se construyó la zona euro.

Para eso que los franceses llaman la pequeña historia, informo que estando –no siendo– decano de postgrado de la UNIMET, le otorgamos una distinción al prestigioso Premio Nobel de Economía. Al acompañarlo de regreso a su hotel, me obsequió como recuerdo la toga borlada que le regalamos en esa memorable ocasión: la conservo con orgullo. Ciertamente esa toga académica no me acredita como economista –nunca he pretendido serlo-, tal como lo han certificado los acérrimos gremialistas que militan de un decrépito claustro del más decrépito centro caraqueño, entre los que se cuentan unos que confunden la exactitud con la verdad, y otros que son mollejudos y no de muy buena fe.

EL SUCRE: Es el acrónimo del Sistema Unitario de Compensación Regional, es el nombre de la unidad de cuenta común que, en 2008, acordaron adoptar los presidentes y representantes gubernamentales de los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA). Esa cuasi moneda nació y murió de amor bolivariano, quien si la disfruto fue el podemita politólogo Monedero, quien se embolsó unos buenos dólares americanos para financiar a la Revolución Bolivariana en España.

EL PETRO: Resulta que de ahora en adelante los socialistas del siglo XXI trocarán sus compras en los mercados internacionales –no pagaremos como es ya usual– en la moneda inmadura. Entendemos que es una letal criptomoneda. Más eficiente sería que la moneda madurista sea una Kriptomoneda, de verde kriptonita, para pulverizar al Hombre de Acero que dirige el Imperio desde la Casa Blanca de Nueva York.

por Enrique Viloria Vera

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