Mapurites socialistas del Siglo XXI

Mapurite Embajador: “Muy antigua es la fama de la tribu mapurítica como para tener necesidad de recordarla. Entre todos los habitantes de esta podrida tierra y provincia de los animales, el pueblo de los mapurites sobresale por la precisa condición de su hábito. Seguramente la estofa mapurítica se habría mantenido al margen de la historia, si no hubiera ocurrido el insólito acontecimiento que, no sólo permite, sino obliga al historiador, en su condición de historiador, a registrar el hecho (…) Y todo porque el Rey de los Mapurites, es decir, el más peorro, fue Embajador. Allá estuvo, en la Corte del Rey, donde se cree a pie juntillas que toda la vieja y noble provincia de los animales criollos es ágrafa, empecinadamente ágrafa; que toda la rica gama de culturas formadas por los animales criollos, República, Gobierno, Pueblo, Congreso, Universidad y cotarro de letrados, es estofa mapurítica.”
Guillermo Morón

“Una nueva fauna sediciosa ha hecho su aparición y se consolida en la Patria chavista, castro–madurista, revolucionaria, soberana y antimperialista que antes se llamó Venezuela: los mapurites socialistas.” Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

El término científico con el que se designa esta especie del reino animal es el de mefítidos, son una familia de mamíferos carnívoros conocidos vulgarmente como mofetas, zorrinos, zorrillos, mapurites, epates o chingues, que habitan principalmente en América, y ahora abundan en los cargos de mayor relevancia de la Revolución Bolivariana.

Una vez más, nuestro socialismo del siglo XXI ha hecho un nuevo aporte a la humanidad, a la historia del movimiento político y a los anales del pensamiento revolucionario mundial. Una nueva fauna sediciosa ha hecho su aparición y se consolida en la Patria chavista, castro–madurista, revolucionaria, soberana y antimperialista que antes se llamó Venezuela: los mapurites socialistas.

Los hay de todo tipo: mapurites machos, zorrillas hembras, mofetas sin sexo definido, epates y chingues de todo quisque. Se ubican en todos los ámbitos del quehacer revolucionario, son ministros y ministras, constituyentes y constituyentas, combatientas y combatientes, gobernadores y gobernadoras, alcaldes y alcaldas, camarados y camaradas, pranes y pranas, periodistas y periodistos, actores y comediantas, escritores y tinterillas, jala galones y jala botas.

Pululan en el Servicio Exterior, como el Mapurite Embajador de Don Guillermo, bien trajeados y vestidos, con choferes y escoltas, gastos pagos y aviones a su disposición para el extendido grupo familiar. Se les ve en restoranes y espectáculos del 1er mundo, disfrutando de las prebendas y canonjías del Proceso. Cuando se asoman a avenidas, calles y plazas de los imperios enemigos, son llamados por sus alias, motes, sobrenombres: no sabemos a quién de ellos o ellas se dirigen sus compatriotas en el exilio: ¿Quién es el asesino, corrupto, inmundo, maldito, cómplice?; ya la Historia implacable lo dirá.

Mapurites, zorrillas y mofetas se caracterizan por la presencia de una glándula secretora anal, que se activa cuando el animal se siente amenazado, emitiendo un fuerte y fétido olor. Los mapurites socialistas del siglo XXI la tienen en la boca: insultan, vituperan, ultrajan, ofenden, denigran sin miramientos: no hay lejía, ni creolina, ni cloro que sirva para limpiar sus pestilentes bocas. ¡APESTAN¡

por Enrique Viloria Vera

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