¡Tramposería sale! ¡La mentira también!

A las Rectoras del CNE, protagonistas del mejor, más confiable
y más transparente sistema electoral que el mundo haya conocido.

Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

En estos tiempos de ¡shito!, en los que hablar u opinar es altamente peligroso, por aquello de que la libertad de expresión es imperialista, capitalista y neo-liberal, se corre el riesgo de acompañar a las dos Eles libertarias en el verde ramo del justiciero árbol socialista, chavista, anti–imperialista y revolucionario, sólo me limito a citar a algunos pensadores para que los encarcelen, los deporten, le prohíban la entrada al país y los declaren personas non gratas al mejor criterio justiciero del Robusto Guasón y de sus guasonsitos:

No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa. François Mauriac
Dinero no falte y trampa adelante. Anónimo.
El que hizo la ley hizo la trampa. Anónimo.
En hombre nuevo no hay trampa vieja. Anónimo.
Trampa adelante, que otros lloren y yo cante. Anónimo.
Es una tramposa, igual que su hermano. Seguramente sus padres eran unos tramposos, y sus abuelos… y engendrarán enanos tramposos. Hermanos Coén.
¿Por qué hacer; ¿oh necios!, ¿trampas fuera de la ley, siendo tan cómodo hacerlas dentro de ella? Carlo Dossi.
Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. Abraham Lincoln.
De todas las formas de engañar a los demás, la pose de seriedad es la que hace más estragos. Santiago Rusiñol Prats.
Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes o después de las elecciones. Otto Von Bismarck.
El castigo de un embustero es no ser creído cuando diga la verdad. Aristóteles.
Cualquier cosa es mejor que la mentira y el engaño. León Tolstoi.
Más vale morir con honra que vivir deshonrado. Hernán Cortés.

Me informa un primo de un amigo de mi cuñado, que los servicios de inteligencia bolivarianos, en vista de que los gerentes de la empresa Smarmatic cogieron las de Villa Diego, pusieron los pies en polvorosa y al grito de ¡Patitas para que te quiero!, abandonaron sin más el país, andan en busca de ese tal Anónimo, verdadero apátrida, contra-revolucionario y desestabilizador para ponerle los ganchos y mostrarlo en cadena nacional para que el país conozca a un enemigo de la Revolución…más peligroso que el pelucón Presidente del Imperio.

por Enrique Viloria Vera

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