Huérfanos

“El sistema gobernante está
en el punto de ruptura de su
capacidad de contención”

Heinz Dieterich, 12/5/2017

“Pero la desperdiciaron y, por su escandaloso fracaso, han terminado huérfanos de capital humano. Han concitado el mayor rechazo y desprecio masivos de los venezolanos y han despertado contra ellos al más valiente, enardecido y perseverante pueblo jamás conocido contra régimen alguno en el país.” Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

De esa farsa que se llamó Socialismo del SXXI –un rótulo que por cierto ya ni ellos mismos mencionan- no queda más que un cuerpo comatoso, conectado a la vida artificial que le provee un puñado de militares que, sin saber quien era Carlos Marx, se hicieron beneficiarios de las larguezas que ofrece el comunismo en el poder.

Ciertamente, este proceso en sus inicios llegó a contar con un respaldo popular al cual solo se podía comparar el de Acción Democrática en 1945 y por si fuera poco, con la bendicion de ingentes recursos financieros. Nunca una mayor oportunidad histórica para trascender política y económicamente.

Pero la desperdiciaron y, por su escandaloso fracaso, han terminado huérfanos de capital humano. Han concitado el mayor rechazo y desprecio masivos de los venezolanos y han despertado contra ellos al más valiente, enardecido y perseverante pueblo jamás conocido contra régimen alguno en el país. Pero no solo se han quedado sin base política en Venezuela. También son reprobados por la Unión Europea y por las democracias de América. Han perdido hasta el apoyo de algunos de los beneficiarios del cotillón petrolero. Nicaragua, Ecuador, y hasta los tarifados de Podemos, en España, prefieren guardar silencio ante la condena mundial al régimen. Últimamente, producto de tanto odio, humillación y represión, la masiva diáspora de venezolanos que provocaron, se les ha convertido en un fantasma que asedia a chavistas y enchufados de la corrupción, quienes ya no encuentran lugar del planeta donde disfrutar en paz los beneficios de la corrupta administración revolucionaria.

Siempre ha sido así, a veces toma tiempo, pero el destino ineluctable de la mentira es la orfandad.

por Ramón Peña

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