Un poquito de misericordia, por favor…

“Un poquito de misericordia hacia al Papa Francisco, no es mucho pedir. Maduro y los suyos se han burlado y se burlan de él y no disimulan su desprecio. Quienes luchamos por la reconstrucción de Venezuela, ¿vamos a caer en lo mismo?” Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

No tengo problemas en reconocer que, en variadas ocasiones, he estado en desacuerdo con declaraciones del Papa Francisco sobre la realidad venezolana. Y no me refiero a los textos formales, sino a algunos planteamientos esbozados en ruedas de prensa, o expresiones más bien espontáneas ante periodistas. Y en no pocas de esas ocasiones, he escrito al respecto, de manera pública, clara, incluso crítica, pero siempre con respeto.

Sí, con el debido respeto al Santo Padre por parte de un católico con opiniones firmes en los asuntos de su país, y también con el debido respeto a un hombre que está entregando su vida por los demás, con aciertos y errores, en la dimensión terrenal, pero, en mi modesto parecer, con una intención generosa y afirmativa.

Recién escribí un par de artículos sobre las declaraciones del Papa Francisco en el vuelo a Roma, procedente de Egipto, que tenían que ver con el caso Venezuela. ¿Me sentí interpretado en esas declaraciones? No, en general no fue así. Y así lo manifesté en los referidos artículos. Luego leí unas consideraciones más formalizadas del propio Papa, y ya me encontré más tranquilo. Y más todavía con el documento episcopal venezolano y con la propia carta del Papa a nuestros obispos. De manera especial, recomiendo la lectura de un reciente artículo del teólogo venezolano, Rafael Luciani, que coloca las cosas en una justa y sensata perspectiva.

Pero en lo que no estoy más tranquilo es en apreciar la cayapa contra el Papa Francisco, que se ha suscitado en algunos ámbitos de la opinión pública y publicada de nuestro país. Más que curioso es triste constatar, que no se esté dispuesto a tener un poquito de misericordia, con el Papa que ha hecho de la Misericordia el tema central de su pontificado.
Y conste que no estoy sugiriendo y mucho menos solicitando que tengamos que estar de acuerdo con el Papa porque sí, en lo que se refiere a Venezuela. No podría hacerlo, porque, en determinadas oportunidades, esa no ha sido mi situación. Pero de allí, a aceptar sin más la catarata de vituperios que se han proferido contra el Papa Francisco, hay una diferencia abismal. Y sobre ello, puedo, debo y quiero expresar una condena categórica.

No pocos han tratado, y acaso conseguido, distorsionar y hasta caricaturizar al Papa como un comunista disfrazado de blanco, más chavista que Maduro, y con un entendimiento de la dinámica venezolana, parcializado hacia el llamado oficialismo. Y todo eso, sencillamente, está en las antípodas de la verdad, lo que desde luego no implica, ni podría implicar, que el Papa sea infalible en su comprensión y tratamiento de la tragedia venezolana.

Un poquito de misericordia hacia al Papa Francisco, no es mucho pedir. Maduro y los suyos se han burlado y se burlan de él y no disimulan su desprecio. Quienes luchamos por la reconstrucción de Venezuela, ¿vamos a caer en lo mismo? Eso no nos califica, no nos fortalece, no nos enaltece, no nos dignifica. Es más, no nos acerca a nuestro noble y necesario objetivo.

por Fernando Luis Egaña

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