Acoso escolar o Bullying

Hay un problema muy grave en la realidad escolar de hoy. Se trata de cómo algunos alumnos encuentran complacencia en un abuso de poder que perjudica reiterada y sistemáticamente a otros compañeros. No es un simple juego. Es una agresión diaria y por meses continuos.

Imagen tomada de la web; sin menoscabo de los derechos de su autor.

Se expresa en acoso físico, patadas, empujones, tirones de pelo, mordiscos, arañazos, raspaduras, lanzamiento de objetos, encierro en algún ambiente, esconder los útiles o robarlos, escupitajos, bofetadas, golpes con puños, asfixia, puñaladas, acoso verbal y amenazas, insultos y difusión de chismes. Hay burlas crueles acerca del origen étnico o social. También significa burlas sobre algún defecto físico, de alguna anomalía o acerca de la forma de vestir. La exclusión es otra manifestación. Se destierra a la víctima porque no encaja en las pautas de un grupo. No falta la persecución virtual con mensajes de texto y correos electrónicos amenazantes.

Estamos hablando del Acoso Escolar o llamado Bullying. En los últimos años el acoso escolar ha sido reconocido y registrado como un delito y ha sido definido como un acto de comportamiento agresivo constante, que se concreta al usar la fuerza y la coacción para herir a otra persona, ya sea física o mentalmente. El bullying implica tres características: el desequilibrio de poder, la intención de causar daño y la repetición. Quienes intimidan utilizan su poder para controlar y las víctimas tienen dificultades para defenderse. El acosador tiene la intención de causar daño y los incidentes de intimidación ocurren a la misma persona una y otra vez por parte del mismo agresor o su grupo. Esto se presenta tanto en niños como en adolescentes.

El acoso escolar es una causa perversa de crueldad en uno de los ambientes que más incide en la formación de la personalidad: la escuela. ¿Cuáles son los efectos en las víctimas? Somatización, depresión, fracaso escolar, frustración, desesperación que puede llevar al suicidio. Hay altos índices de bajo rendimiento académico, indisciplina, desconfianza y altas tasas de ausentismo escolar. Las estadísticas revelan que el 40 % de los estudiantes venezolanos vive en situación de acoso en sus liceos, y que en el país sólo uno de cada tres niños acosados busca ayuda. Tolerar esta conducta es semillero de descomposición social y de delincuencia.

¿Qué se puede hacer ante esta grave realidad? Victimas, familia, directivos de planteles y docentes deben trabajar en conjunto. La principal herramienta que requieren nuestros hijos para evitar y enfrentar el bullying y defenderse ante este acoso es hablar, explicarles que se merecen exigir respeto, que deben buscar apoyo y fomentarles la comunicación y la cultura de la denuncia. A mis alumnos docentes de la Maestría de Gerencia Educativa les insisto que uno de los principales derecho del niño y del adolescente que se debe cultivar en ellos es el contemplado en el Artículo 86 de la LOPNNA, según el cual todos los niños y adolescentes tienen derecho a defender sus derechos por sí mismos, garantizándoles el ejercicio personal y directo de este derecho ante cualquier persona, instancia, entidad u organismo. Se trata de enseñarles a defender su dignidad como persona. Y los padres debemos estar en comunicación permanente con nuestros hijos sobre lo ocurrido todos los días después del colegio.

Isaac Villamizar